La situación de las cárceles en Venezuela se agrava cada vez más, el hacinamiento, la violencia, las precarias o inexistentes condiciones de salubridad, la falta de medicinas y la escasez de alimentos, son factores que hacen de los centros de reclusión verdaderos “depósitos de carne humana” donde “se trata a los reclusos como mucho menos que animales”, como lo señalara en 2010 el abogado del Foro Penal, Gonzalo Himiob.

 

Según cifras del Observatorio Venezolano de Prisiones, entre el año 1999 y 2016, han ocurrido más de 23.000 hechos violentos en las cárceles de todo el territorio, teniendo como saldo más de 6.000 presos muertos en centros penitenciarios, sin contar los reclusos que fallecen en los centros de reclusión preventiva (como calabozos de comisarías y otras estaciones de seguridad).

 

Para 2016 existían alrededor de 54.000 presos en centros penitenciarios, donde la capacidad es de 35.000 lo que refiere un hacinamiento del 54%; y según Tarek William Saab para la fecha existían alrededor de 33.000 presos en centros de reclusión preventiva, donde existe capacidad para albergar solo a 8.000, lo que deja una cifra de 312% de hacinamiento en estos centros.

 

Las cifras son alarmantes, se trata del hacinamiento de miles de personas, de las cuales seguramente muchas no serán delincuentes (al menos debería presumirse su inocencia) o que siéndolo habrán cometido delitos menores, pero que deben permanecer privadas de libertad en las mismas celdas con reos que han cometido delitos graves y gravísimos; esto, de cara a la normativa internacional es completamente violatorio de los derechos humanos, pues cada persona debería ser recluida en centros de acuerdo a la gravedad del delito cometido, lo que además permitirá un mejor control de la población reclusa.

 

El hacinamiento incentiva la violencia y la falta de salubridad. Mientras más personas existan en un mismo ambiente, más contaminado estará, además que los pocos recursos económicos que realmente se invierten en el tema penitenciario y la aguda crisis que atraviesa el país, hacen que la comida y las medicinas sean cada vez más escasas, lo que ha venido generando muertes de reclusos a causa de desnutrición y enfermedades como tuberculosis y amibiasis. La población penitenciara es excesiva y aunque es un problema que se ha advertido desde hace muchos años atrás no se le ha prestado la debida atención.

 

Elisio Guzmán, director de PoliMiranda señaló que “… los detenidos están viviendo una situación crítica con respecto a la alimentación debido a que sus parientes directos no están en condiciones de llevarles la comida con frecuencia por dos motivos: es costosa y escasa… Se nos están muriendo”.

 

Los hechos de violencia han ido en escalada, cada vez se reportan más motines en las cárceles del país y se registran muertes sanguinarias como decapitaciones, mutilaciones, gargantas y estómagos cortados, entre otros, muchos de estos por hechos fútiles como “hurto de almuerzos” (Los datos, declaraciones y cifras que preceden fueron tomados del Informe de 2016 elaborado por el Observatorio Venezolano de Prisiones.

 

Además de las condiciones infrahumanas en las que viven los presos, muchas de sus muertes no son registradas. El director de la ONG Una Ventana por la Libertad, Carlos Nieto, denunció que en la Penitenciaría General de Venezuela (PGV) existe una fosa común de más de cien reos allí enterrados: “Todas las fuentes que hemos consultado hablan de la existencia de una fosa común en la que se hallaron restos de más de 100 personas”; sin embargo la Ministra del Servicio Penitenciario, al hablar del caso denunciado por Nieto, informó que hallaron una fosa común con apenas tres cadáveres (http://bit.ly/2uGmH35).

 

La falta de transparencia en la gestión del Ministerio que concentra el poder sobre todas las cárceles del territorio nacional, también hace que la situación empeore pues se desconoce a ciencia cierta lo que ocurre dentro de los penales y se impide la documentación exacta de los casos de hacinamiento, violencia y hambre que viven los reos.

 

La ONG Una Ventana por la Libertad, analiza en detalle la problemática de hacinamiento, violencia y hambre que se vive en los centros de reclusión preventiva, revelando que en dichos centros que no deberían albergar a reclusos por más de 48 horas, hay quienes se encuentran allí por tres años o más, en condiciones precarias, donde en muchos casos ni siquiera hay un sistema eficiente de recolección de basura, lo que genera más condiciones adversas a la salud, aparte del hacinamiento que de por sí es causa suficiente para ello. Según los datos en este informe, para 2016, el 23% de los recluidos murió en estos centros de reclusión preventiva y otro 21% fueron asesinados allí. La desnutrición alcanzó el 36% del total de las muertes que se produjeron.

Teniendo en cuenta la infame situación en que se encuentra el sistema penitenciario venezolano, resulta urgente que la Asamblea Nacional ejerza su función constitucional de control político. Por ello se propone la interpelación de la ministra de Asuntos Pnitenciarios, Iris Varela, con posible voto de censura, para que responda, entre otras, las siguientes preguntas:

  • ¿Qué acciones se han tomado para mejorar el sistema penitenciario en la última década? ¿Cuál es el presupuesto total que se ha invertido en infraestructura de los centros penitenciarios en la última década? ¿Cuál es el presupuesto actual para los rubros de alimentación y salud por cada privado de libertad?
  • ¿Qué acciones se han tomado para reducir las cifras de violencia en los centros penitenciarios y de reclusión preventiva? ¿Se han llevado investigaciones a cabo contra los guardias de seguridad a cargo de los centros donde ocurren hechos de violencia?
  • ¿Por qué las cifras de hacinamiento son tan elevadas? ¿Por qué se tienen 54.000 presos donde hay espacio para 35.000? ¿Por qué se tiene a 33.000 presos donde hay espacio para 8.000? ¿Cuándo se estima que existan centros adecuados y suficientes para toda la población reclusa?
  • ¿Por qué el sistema de cárceles no se encuentra ordenado y categorizado según la gravedad del delito? ¿Por qué se violan los derechos humanos de los reos al ser recluidos de manera indiscriminada?
  • ¿Qué medidas se han tomado para mantener la salubridad a pesar del hacinamiento?
  • ¿Qué medidas se han tomado para atacar el problema de la desnutrición de los reos?
  • ¿Qué medidas se han tomado para detener la mortalidad a causa de desnutrición y enfermedades contagiosas?
  • ¿Cuáles son los resultados de la investigación llevada a cabo por el descubrimiento de la fosa común en la PGV? ¿Quiénes han llevado adelante esa investigación y qué estándares de derechos humanos se han observado?
  • ¿Qué planes existen para trabajar en conjunto con Gobernaciones y Municipios a fin de descentralizar la actividad penitenciaria a la luz de lo dispuesto en el artículo 272 constitucional?