Propuesta de control político realizada en colaboración con El Pitazo

Son innumerables las noticias, que por una u otra razón reflejan el empobrecimiento y situación deplorable en que se encuentra el estado Vargas. Falta de agua, falta de electricidad, enfermedades, damnificados, playas contaminadas, pero sobre todo el olvido en la reconstrucción que debía emprenderse con posterioridad a la tragedia del año 1999, son las situaciones más difíciles que afrontan los varguenses.

 

Vargas aún lleva sobre sus hombros la huella de la tragedia. Aunque se han realizados algunas obras como reconstrucción de vías, balnearios, reforestación, canchas deportivas y la primera etapa de la canalización de ríos y obras de minimización de riesgos, la tragedia luce viva por dentro. “Podríamos decir que la recuperación de Vargas está signada por el contraste. Por un lado, balnearios recuperados, la avenida José María España, la maternidad de Macuto o grandes estadios; y por el otro, las ruinas de los edificios implosionados en Los Corales; los antiguos hoteles Sheraton y Meliá, prometidos año tras año; cuencas sin terminar; nulo saneamiento ambiental y precarios servicios. Cuando cae una lluvia, todo colapsa en Vargas. Parece que no se aprendió nada de 1999”, explica el arquitecto Wilmer López, quien ha desarrollado una línea de investigación sobre el proceso de reconstrucción de la entidad costera.

 

Según cifras del Fondo Único Social (FUS) y de la desaparecida Autoridad Única de Área del Estado Vargas (Auaev), la tragedia de Vargas ocasionó 54.392 damnificados y 240 mil varguenses afectados, cuyas viviendas podían ser recuperadas. El último censo revela que cerca de la mitad de estos varguenses regresaron a recuperar sus casas. Así mismo, Protección Civil Nacional registró unas 40.600 viviendas afectadas en el deslave. Aproximadamente 45 % (unas 18 mil), fueron declaradas inhabitables. Hoy, por lo menos el 35 % de estas viviendas volvieron a ser ocupadas. Los daños urbanos fueron calculados en 1.729 millones de dólares (Bs. 1 billón 141 millardos para la época).

 

En junio del año 2000 se crea mediante ley el Instituto Autónomo Corporación para la Recuperación y Desarrollo del Estado Vargas (Corpovargas) adscrito al Ministerio de Planificación y Desarrollo, cuyo objetivo general era “…promover, ejecutar, financiar y coordinar proyectos y programas de naturaleza fisio-ambiental, económica y social, para el Estado Vargas afectado por la catástrofe natural ocurrida en diciembre de 1999”. Las actividades principales del instituto estaban dirigidas a lograr la reconstrucción del Estado, la superación económica, la canalización de la reparación de los daños y especialmente la prevención de tragedias futuras.

 

“En el primer plan –conocido como plan Genatios– se concluyó la canalización de la quebrada Guanape. El resto de los planes de reorganización urbana presentados por las facultades y escuelas de Arquitectura, Urbanismo e Ingeniería de la UCV, USB y Unimet fueron desechados. Sin embargo, dentro del periodo 2000-2004 fueron aprobados Bs 2,7 billones por el Ejecutivo nacional solo para la remoción de escombros y se reportaron 645 millones de dólares en aportes y ayudas internacionales, cuya inversión nunca fue precisada. Luego, tras la vaguada de 2005, se iniciaron las intervenciones del Plan Vargas, cuya ejecución se extendió hasta 2007. Las 94 obras que incluía el plan (control de cuencas, vialidad y puentes, saneamiento ambiental, protección de costas, 12.758 viviendas y formación de Comités de Riesgo) representaron una inversión de US$ 138.140.000,00”, explica Augusto Vásquez, ingeniero que prestó sus servicios a estos planes.

 

Sin embargo, los resultados del Plan Vargas no son positivos. Aunque se reconoce la construcción de 63 presas cuencas arriba, 12 espigones, torrenteras, puentes, vialidad y estructuras turísticas, las obras de minimización de riesgo siguen incompletas en 19 de las 25 cuencas intervenidas. La intervención en el saneamiento ambiental ha sido nula, pues quedaron pendientes 10 estaciones de bombeo y la operatividad total de la planta de tratamiento de aguas servidas de Punta Gorda, que alcanzó una operatividad de sólo el 60% y hoy, por falta de mantenimiento, está inoperativa.

 

En cuanto a las viviendas, de las 12.758 ofrecidas por el Plan Vargas, solo se hicieron 280. Es a partir de 2011 cuando, tras las lluvias excepcionales de 2010, el entonces presidente Hugo Chávez lanza la Gran Misión Vivienda, con énfasis en Vargas, donde para 2011 se reportan 11.900 damnificados agrupados en 2.923 familias y más de 100 refugios. Hasta el momento se ha levantado en la entidad un promedio de 5 mil viviendas.

 

“En diciembre de 2009, Jorge Giordani, entonces titular del Ministerio de Planificación y Desarrollo, anunció la supresión de Corpovargas. En Gaceta Oficial número 39.760, con fecha del lunes 19 de septiembre de 2011, se dio por concluido el proceso de liquidación y el cierre definitivo. Las causas esgrimidas para su eliminación fueron que había cumplido sus objetivos. Pero el proceso de reconstrucción no está concluido. Al cumplirse 15 años de la tragedia, propios y extraños concuerdan con que se extraña las acciones de la Corporación, pues tras su desaparición ningún organismo asumió sus competencias. El mantenimiento de las obras de minimización, el arreglo de las cuencas cuyos gaviones están dañados, el apoyo a los Comités de Riesgo y los estudios meteorológicos son aspectos desatendidos por la ausencia de las instancias de Corpovargas que lo atendían. Voceros de los Comités de Riesgo aseguran que uno de los aspectos que más lamenta la supresión de Corpovargas es el abandono en que fue sumido el Sistema de Alerta Temprana. De acuerdo a datos recabados por estos comités, en las 25 cuencas intervenidas de Vargas se instalaron 33 estaciones pluviométricas y nueve estaciones hidrométricas repartidas en diferentes cuencas. Desde 2011 el sistema no recauda datos en tiempo real” (tomado de El Universal).

Teniendo en cuenta que en el estado Vargas realmente no se alcanzaron los objetivos que se habían previsto con la creación de Corpovargas y teniendo en cuenta además que con la supresión de este instituto autónomo, todas las actividades que éste desarrollaba también desaparecieron, dejando sin atención una serie de asuntos necesarios para la habitabilidad en Vargas, resulta conveniente que la Asamblea Nacional ejerza su función constitucional de control político a través de una interpelación al Ministro de Planificación, para que responda, entre otras, las siguientes preguntas:

  • ¿Por qué se suprimió a Corpovargas si la reconstrucción del Estado no había sido cumplida?
  • El entonces Ministro Giordani expuso que los objetivos habían sido cumplidos ¿Qué pruebas o evidencias hay de eso?
  • ¿Reconoce el Ministerio que en Vargas aún hay zonas que se encuentran en ruinas tras la tragedia?
  • ¿Qué medidas se han tomado para evitar que las personas vuelvan a habitar sitios declarados como inhabitables?
  • ¿En qué se invirtieron los 645 millones de dólares recibidos como ayuda internacional para la recuperación de Vargas?
  • ¿En qué se invirtieron los 138.140.000,00 de dólares manejados por el Plan Vargas?
  • ¿Por qué existen tantas obras inconclusas y sin mantenimiento esenciales para prevenir la ocurrencia de nuevas tragedias en Vargas?
  • ¿Están conscientes en el Ministerio del peligro que representa para la población varguense el que no se estén tomando previsiones y se haya descuidado el tratamiento de las cuencas?